Práctica de pronunciación

Hace poco que el lector era el único modelo de la pronunciación correcta de una lengua y funcionaba como la fuente de los consejos sobre su mejoramiento. La pronunciación correcta de los hablantes nativos se podía reemplazar por las grabaciones, pero siempre faltaba la reacción.

El estudiante que no tiene a su disposición a un lector y cuyo oído todavía no está afinado a la lengua extranjera puede conseguir la reacción deseada utilizando la función de reconocimiento del habla con la visualización de los sonidos y la marcación de los límites de los fonemas. Como modelo sirve la grabación de la voz de un hablante nativo. Esta no solo se reproduce sino que está visualizada en forma de un diagrama donde el cursor marca el momento actual de la grabación. Un diagrama parecido se genera también de la grabación de la voz del estudiante lo que facilita la comparación de las formas de pronunciación y la búsqueda de las desviaciones. El diagrama posibilita observar las diferencias entre las partes que el estudiante antes consideraba como parecidas y el estudiante puede así darse cuenta de las diferencias entre la pronunciación-modelo y la suya.

 

Parte lingüística

La tecnología se basa en el reconocedor del habla que intenta interpretar el sonido según una transcripción dada. Busca las partes similares a los fonemas de la transcripción y marca sus límites.

Soluciones de software

Desde el punto de vista del hardware, el reconocedor es la parte tecnológica más exigente, generalmente se activa desde los servidores dedicados. En la aplicación se integra la visualización del diagrama marcando los límites de los fonemas y la animación de la reproducción y la comunicación con el servidor de reconocimiento del habla.

Funciones accesibles

Servidor de reconocimiento del habla

Parte de aplicación

Sistemas operativos

La implementación de la parte de aplicación es accesible para los sistemas de Windows, Linux, iOS y Android. El reconocedor es accesible para Linux.